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Orígenes

Estimados lectores con placer y profundo aprecio a la literatura los invito a descubrir mi blog Café y escrituras con humo, un espacio donde la literatura respira con una libertad genuina, y donde cada cuento, relato o poema está tejido con esmero, ofreciendo mundos y personajes que buscan resonar en el alma. Es un rincón de lucidez y libertad de expresión, donde no existe censura ni rechazo, (ni de editoriales ni de fanzines) sino un llamado sincero a explorar juntos las profundidades de la imaginación y del pensamiento. Los textos son gratuitos y siempre bienvenidos a nuevos ojos, con la esperanza de que encuentren en ellos una chispa de inspiración o reflexión. ¡Los invito a tomar una pausa, servirse una buena taza de café, y sumergirse en la esencia de cada relato! , poema o artículos de mi autoría o de los escritores invitados. A continuación, dejo el índice del contenido:
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jueves, 1 de abril de 2021

Provecho !!!

 


Sin incluir las esterilizaciones masivas en insumos de primera necesidad, psicotronizaciones a la apatía emocional, manipulación telepática electrónica (con inteligencia artificial, obvio). Vacunas con yapa microchipeadas, vacunas bamba, vacunas con cargas moleculares para modificar  el adn.  Por otro lado, si tuvieran que elegir ante un escenario de sobrevivencia y estuviéramos frente a una vacuna que en verdad salvara la vida de la humanidad. Y uno de los dos bandos tiene que vivir. A quien eligen; a los ancianos que ya vivieron más de 80 años y la gente espera que viva mas. O los niños y la juventud que son en verdad el futuro de la humanidad (¿?). 

Fácil: como la idea es reducir la población mundial ellos no quieren que la población aumente. simplemente se elige por las personas que ya no están en edad reproductiva. Ayer vi con qué alegría celebraban que un anciano de 105 años de edad recibía su vacuna. Y justo cuando cambié de canal vi a uno joven de 23 años,  agónico,  suplicando por  atención medica (por la misma enfermedad) en las puertas de un hospital. Hoy ese mismo joven murió y hoy ese mismo anciano esta tomando una taza de té con limón, sonriendo.  Y las enfermeras gritan:  ¡¡¡viva el abuelitooo!!! Más  claro, ni el agua.